LA VOZ DE LA MEMORIA

El periódico digital de 1936

20 de junio de 1936
20 de junio de 1936

Indalecio Prieto critica la falta de unidad en el movimiento obrero

El dirigente socialista describe con tono sombrío el estado interno de su partido y afirma sentir gran pesadumbre ante lo que considera un proceso de descomposición que amenaza con conducir al marxismo al caos
Indalecio Prieto critica la falta de unidad en el movimiento obrero
Indalecio Prieto, diputado y líder de la facción moderada del Partido Socialista
Por J. Pedrosa

De nuestra corresponsal en Bilbao. Indalecio Prieto, diputado por Bilbao en las Cortes republicanas y una de las figuras más influyentes del Partido Socialista Obrero Español, expone con crudeza su preocupación por el rumbo que toma el socialismo español. Miembro destacado de la Ejecutiva del PSOE y presidente de la Comisión de Actas Parlamentarias, Prieto se sitúa en el centro del debate político que atraviesa a las izquierdas.

El dirigente socialista describe con tono sombrío el estado interno de su partido y del movimiento obrero organizado. Afirma sentirse dominado por una profunda pesadumbre ante lo que considera un proceso de descomposición que amenaza con conducir al marxismo al caos.

Avance hacia la escisión

Prieto advierte que el Partido Socialista, eje fundamental de las izquierdas españolas, avanza hacia la escisión, una ruptura que observa ya proclamada en normas internas ligadas a graves desacatos. Al mismo tiempo, señala que la Unión General de Trabajadores aparece, en distintos puntos, subordinada a la influencia de la Confederación Nacional del Trabajo, sometida a procedimientos de carácter terrorista propios del anarcosindicalismo.

El dirigente socialista lamenta que nadie asuma la responsabilidad de frenar este predominio, que juzga nefasto para la clase trabajadora. Considera especialmente grave que los intentos de unificación sindical, lejos de fortalecer el movimiento obrero, estén guiados por una insensatez que facilita una invasión ideológica capaz de desfigurar la fisionomía de las organizaciones y empujarlas hacia el desorden.

Prieto concluye que este proceso debilita los cimientos del régimen republicano, al resquebrajar sus pilares fundamentales, mientras la reacción observa el panorama con satisfacción, al ver confirmadas unas expectativas que, según afirma, ni siquiera ellos mismos habrían podido preparar de manera más favorable.

Publicidad

Publicidad

Más noticias