LA VOZ DE LA MEMORIA

El periódico digital de 1936

23 de julio de 1936
23 de julio de 1936

En Barcelona, las autoridades se hacen con un documento fundamental que contiene las instrucciones tácticas de los sublevados

En él se habla de "una verdadera operación de guerra" y se insta a los comandantes a "tener preparadas las municiones, armamento, granadas de mano y, si es posible, un desayuno frío"
En Barcelona, las autoridades se hacen con un documento fundamental que contiene las instrucciones tácticas de los sublevados
El comisario general de Orden Público, Federico Escofet
Por I. Perera

Barcelona. La situación en la ciudad condal es de normalidad absoluta, sin registrarse incidentes. En la Comisaría General de Orden Público hay 138 detenidos, y en distintos lugares de la ciudad también han sido arrestados 14 oficiales del Ejército, que han sido conducidos al Castillo de Montjuich. Pero en las últimas horas se ha producido un hallarzgo de vital importancia. En los registros verificados por orden del comisario general de Orden Público, Federico Escofet, en los domicilios de los jefes y oficiales sublevados, se ha encontrado un documento de gran interés en el que se especifican las instrucciones tácticas de los insurgentes. A continuación transcribimos algunas de sus indicaciones:

«Distribuidos los objetivos entre los comandantes de las unidades, estudiará cada uno el suyo correspondiente sobre el plano y luego sobre el terreno, a fin de conocer el itinerario más conveniente, teniendo en cuenta para ello las calles más despejadas, evitando pasar por delante de aquellos lugares que, por estar vigilados o pertenecer a autoridades, fuerzas, agrupaciones o entidades enemigas, puedan delatar o hacer sospechar el movimiento antes de realizarlo.

Una verdadera operación de guerra

Los movimientos previos, como si se tratase de una verdadera operación de guerra, deben ocultarse. Si el objetivo que se les señale ha de ser ocupado o alcanzado con otras fuerzas, deberá ponerse en contacto con los comandantes de estas unidades, a fin de coordinar el plan de conjunto y evitar que, por un desconocimiento de esas otras unidades, puedan ocurrir trastornos, siempre lamentables.

Si se le asigna un edificio público, se procurará dar a conocer también el nombre del jefe u oficial, activo o retirado, que ha sido designado para hacerse cargo del servicio correspondiente: Correos, Teléfonos, Telégrafos, Radio, etc. También procurará estudiar las condiciones defensivas del lugar o local, a fin de distribuir inmediatamente sus fuerzas, y deberá conocer aquellos lugares que se presten más para el empleo de armas automáticas, granadas de mano, artillería -si la tiene-, etc. Deben reprimirse con energía los conatos de indisciplina.

Coñac para la tropa

Movimiento antes de salir del cuartel. Tener preparadas las municiones, armamento, granadas de mano y, si es posible, un desayuno frío. También deberá llevar algún dinero, por si fuera necesario adquirir algún alimento, evitando hacerlo por vale o recibo, para dar la sensación de seriedad. No olvidar material sanitario y de cura.

Se dará de beber coñac a la tropa -muy importante- y se le arengará en tonos patrióticos, pero haciendo presente también que los generales directores del movimiento prometen el ascenso a los que se distingan y la seguridad de que sus aspiraciones serán satisfechas al ser el Ejército el que tenga las riendas del Poder.

Marcha. Deben llevarse las armas en disposición de ser empleadas inmediatamente. En caso de confluencia con fuerzas armadas, ponerse inmediatamente a la defensiva y reconocer si son o no amigas, por el santo y seña que se dará. Se dará el «¡Alto! ¿Quién vive?», como disponen las Ordenanzas. Debe tenerse cuidado de no dar el santo y seña en voz alta, porque, al ser oído del público, perdería ya su eficacia».

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