LA VOZ DE LA MEMORIA

El periódico digital de 1936

19 de julio de 1936
19 de julio de 1936

Fracaso de la insurrección en Cataluña tras la capitulación del general Goded

Ha sido decisiva la actuación de la Guardia Civil que se ha mantenido fiel a la Generalidad, sumado a la resistencia numantina de la CNT-FAI en las barricadas
Fracaso de la insurrección en Cataluña tras la capitulación del general Goded
Barricadas en una calle de Barcelona
Por I. Perera

Barcelona. La Ciudad Condal intenta recuperar el aliento tras 36 horas de combates urbanos que han terminado con el control absoluto de la situación por parte de las fuerzas leales y las organizaciones sindicales. El intento de las guarniciones militares de converger sobre la Plaza de Cataluña ha fracasado estrepitosamente.

En un gesto sin precedentes, Goded fue conducido a la emisora de radio de la Generalidad, desde donde se dirigió a sus seguidores: «La suerte me ha sido adversa y he quedado prisionero… queda libre de todo compromiso conmigo quien me seguía»

El elemento decisivo ha sido la actuación de la Guardia Civil, que bajo el mando del coronel Escobar, se mantuvo fiel a la Generalidad y cargó contra los sublevados en momentos críticos. Esto, sumado a la resistencia numantina de la CNT-FAI en las barricadas, desbordó los planes de los militares.

El episodio final tuvo lugar en la Capitanía General. Tras intensos bombardeos y el asedio de la muchedumbre, el general Manuel Goded, que había volado desde Mallorca para dirigir la sublevación, se vio obligado a capitular.

En un gesto sin precedentes, Goded fue conducido a la emisora de radio de la Generalidad, desde donde dirigió una alocución a sus seguidores: «La suerte me ha sido adversa y he quedado prisionero… queda libre de todo compromiso conmigo quien me seguía».

Rendición de los últimos focos rebeldes

Esta declaración ha provocado la rendición de los últimos focos rebeldes en los cuarteles de San Andrés y Atarazanas. Tras esta victoria la ciudad presenta un aspecto de revolución triunfante: iglesias quemadas, edificios oficiales custodiados por obreros armados y una Generalidad que, aunque mantiene el cargo de Lluís Companys, debe ahora negociar cada paso con el nuevo Comité de Milicias Antifascistas que se está configurando en las calles.

Publicidad

Publicidad

Más noticias