Una familia alemana, compuesta del matrimonio y dos hijos, pone fin a su vida en Valencia
De nuestro corresponsal en Valencia. Esta mañana se ha descubierto en esta capital el suicidio colectivo de una familia alemana, cuyas causas todavía permanecen en el misterio porque los documentos encontrados en el lugar del suceso están escritos en alemán y en poder del Juzgado. Algunas de esas cartas van dirigidas a un hermano del hombre, que desempeñaba en Valencia un importante cargo en una empresa.
Hace unos meses la familia resolvió trasladarse a Valencia, alquilando para ello un piso en la calle de Martí. La familia hacía una vida tranquila, y desde luego no se observó en ella nada que pudiera justificar la determinación dolorosa adoptada. El domingo, como todos los días festivos, pasaron el día en la playa y no regresaron hasta la noche. Según se sabe, cenaron como de costumbre, y después se acostaron.
Esta mañana, la asistenta del matrimonio, al llegar la hora en que habitualmente daba el desayuno a los niños, acudió a su alcoba. Al no encontrarlos allí, supuso que se habían pasado a la alcoba del matrimonio.
A las nueve y media de la mañana, extrañada de que ni los padres ni los hijos salieran de la habitación, llamó a la puerta de la alcoba pero nadie contestó. Entonces quiso entrar pero encontró la puerta cerrada, lo que la alarmó. Intentó forzarla y como no lo consiguió avisó a un guardia municipal que pasaba en aquel momento por la calle. Una vez que lograron abrir la puerta encontraron el cuadro tremendo de ver al matrimonio y a los dos hijos muertos en la cama, sin signos de violencia.
Contrariedades económicas
El padre tenía cogida una goma que pasaba desde la alcoba al cuarto de baño y que había sido enchufada en una cañería de gas utilizada para calentar el agua. Los que penetraron en la habitación tuvieron que esperar unos momentos a que el aire se renovase, ya que en la habitación se había acumulado gran cantidad de gas.
La familia había gozado de gran opulencia en Alemania pero recientemente sufrió grandes reveses de fortuna. Precisamente por estas contrariedades económicas había venido a España para intervenir en la dirección de una empresa domiciliada en esta capital.
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