LA VOZ DE LA MEMORIA

El periódico digital de 1936

13 de julio de 1936
13 de julio de 1936
Asesinato del teniente Castillo

Cuatro individuos matan a tiros al teniente de Asalto republicano José del Castillo

El suceso ocurrió ayer a las diez de la noche y ya se han practicado numerosas detenciones
José del Castillo
Por D. Medina

Madrid. El subsecretario de Gobernación, Bibiano Fernández Osorio y Tafall, informó a última hora de la noche de que a las diez y cinco, el teniente de Asalto José del Castillo ha sido asesinado a tiros por uno de los cuatro individuos que lo esperaban en la calle de Augusto Figueroa de Madrid, donde residía, y mientras se dirigía a pie hacia el Cuartel de Pontejos para iniciar su turno de guardia nocturna. Osorio y Tafall ha informado asimismo de la detención de numerosas personas en respuesta al asesinato.

Un testigo ha declarado que pudo escuchar cómo uno de los cuatro individuos dijo: «ese, ese es», señalando al teniente Castillo. Al acabar de oír esto cayó al suelo, debido a un fuerte empujón, y simultáneamente sonaron varios disparos.

Dos heridas de arma de fuego

Ayudado por otro vecino de la misma calle trasladaron al señor Castillo a un automóvil y se dirigieron al Equipo Quirúrgico, ubicado en la calle de la Ternera, muy cerca de la Puerta del Sol. El teniente falleció en el camino. Los facultativos de guardia reconocieron a la víctima, a la que apreciaron una herida de arma de fuego, con orificio de entrada por la cara posterior del brazo izquierdo, tercio interior y salida por la cara anterior, con fractura conminuta del húmero y otra, también de arma de fuego, en la región precordial, con entrada por el quinto espacio intercostal y sin orificio de salida, mortal de necesidad.

Momentos después llegaba al centro benéfico sanitario la esposa del teniente Castillo, que había recibido aviso de que algo anormal había ocurrido a su esposo. Las personas que se hallaban presentes la disuadieron de que viera el cadáver, para evitar tristes escenas.

Indignación entre sus compañeros y amigos

A las once y cuarto de la noche, por disposición del director de general de Seguridad, y una vez confirmada su muerte, el cadáver fue trasladado a la Dirección General de Seguridad, en la Puerta del Sol, y posteriormente al cuartel de Pontejos, donde se instaló la capilla ardiente que se convirtió en el epicentro de la indignación de sus compañeros. Allí se reunieron militares, guardias de asalto, sindicalistas y amigos en un estado de gran agitación y dolor.

Numerosas detenciones

En respuesta al asesinato, durante la madrugada se ha llevado a cabo una redada ordenada por el Gobierno de la República durante la que se han practicado detenciones. En estas operaciones preventivas se ha detenido a un elevado número de falangistas, ya que se asume que el atentado ha sido una represalia de la extrema derecha.

Además, se incrementó el número de patrullas de la Guardia de Asalto en las zonas céntricas de la capital para prevenir disturbios.

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